Hungría y, en especial Budapest, es un área muy atractiva para la inversión inmobiliaria, nacional e internacional. Debido a su situación geográfica ha llegado a convertirse en un gran núcleo logístico y financiero de Europa Central y del Este. Sin contar con la gran herencia cultural y arquitectónica que posee esta ciudad, que hace que cada año sea una de las ciudades más visitadas de Europa Central por turistas de todo el mundo.
En Budapest vive el 20% de la población del país (aprox. unos 2.450.000 habitantes), y constituye el 60% del PIB de toda Hungría. Asimismo, en 2006 el PIB de Budapest se situó en el 123% respecto a la media europea. Budapest es indudablemente el centro comercial, político y financiero del país.
A partir del 2007 y coincidiendo con el presupuesto europeo 2007-2013, Hungría tiene designado 33.600 millones de Euros en Fondos Europeos, destinados a infraestructuras de transporte, instituciones públicas y desarrollo de sus instalaciones, lo que supondrá, junto con la entrada prevista al Euro en 2011, un cambio estructural e inflacionista en los precios de las viviendas y en el mercado inmobiliario en general en los próximos cinco años.
Dicho mercado como lo conocemos comenzó prácticamente en 2000, después de las medidas gubernamentales de apoyo al acceso a la vivienda. Estas medidas han supuesto un factor de impulso que se ha materializado en un incremento sostenido de la demanda de viviendas, profesionalización del sector, demanda creciente de compradores extranjeros, mejoras considerables en las condiciones financieras para el acceso a la primera vivienda, aumento de la competitividad en el sector bancario, así como proyectos estatales y municipales para la reconstrucción de los barrios céntricos.
El ingreso de Hungría a la Unión Europea en 2004 dio otro impulso al mercado inmobiliario y se prevé que la futura introducción del euro acelerará el aumento de los precios lo que hará aun más rentables las inversiones en estos años previos.
Otro dato de interés es la gran internacionalización del sector. Las empresas promotoras presentes en el mercado inmobiliario de Budapest están constituidas por empresas húngaras, así como de otros países europeos, entre ellas españolas.
La seguridad jurídica y registral es total. Hungría posee uno de los sistemas de registro de propiedad más avanzados y actualizados de Europa, conteniendo información detallada de los inmuebles, así como toda información relativa a cargas, hipotecas, litigios, etc. Su acceso y consulta a través de Internet es relativamente fácil para profesionales del sector.
Desde el punto de vista de la inversión, la compra de vivienda nueva supone una elección sobresaliente, dada la baja cuantía de los precios. Estos pueden oscilar entre los 1.200 - 1800 €/m2 para vivienda de calidad media, que constituye el 80% de la oferta nueva, hasta los
2.000 – 3.500 €/m2 en algunas promociones de una calidad y situación más selecta. La revalorización está asegurada dada la gran demanda latente de vivienda nueva en todo el país, así como el crecimiento económico que se espera experimente Hungría en los próximos años.
La superficie media de las viviendas construidas en 2006 está en 79 m2. De estas el 14% eran estudios pequeños de entre 28-65 m2, el 40% han sido pisos de un dormitorio y el 43% restantes son viviendas de dos o más dormitorios.
La tipología de la construcción va desde viviendas tradicionales en zonas verdes hasta áticos y apartamentos para clase media y alta en zonas céntricas, edificios renovados, penthouses, lofts, etc., con servicios adicionales y equipamiento de alta calidad.
La densidad de la construcción suele variar de edificios de 4-5 viviendas hasta promociones residenciales de cientos de apartamentos que responden a todas las exigencias del mercado húngaro.